¿Por qué vomitan los gatos?

porque vomitan los gatos

El vómito en los gatos no siempre es un síntoma preocupante que requiere intervención veterinaria, aunque es muy frecuente en la vida de un gato. Muy a menudo sucede que los gatos vomitan su comida y unos segundos después salen a jugar despreocupadamente. ¡Y los que se preocupan somos nosotros! 😥

¿Cuántas veces has oído a tu gato maullar de forma extraña y luego poner la comida en la alfombra de tu casa? ¿O en su propio tazón? Eso es porque los estómagos de nuestros amigos felinos son muy sensibles y no es raro verlos vomitar. No se preocupe. En este artículo, explicaré cuándo hay que alarmarse y qué hacer si su gato vomita.

Tabla de Contenido

    Diferencia entre los vómitos y la regurgitación

    Antes de analizar las causas y los remedios del vómito del gato, veamos juntos cuáles son las principales diferencias entre el vómito y la regurgitación del gato (sí, es muy importante distinguir estas dos situaciones).

    El vómito, también conocido como emesis, no es más que la rápida expulsión por la boca de material gastrointestinal. El vómito en los gatos puede reconocerse porque siempre va precedido de las clásicas arcadas.

    El maullido y el sonido del gato al vomitar son inconfundibles: el gatito contrae su barriga y aumenta su salivación de manera cadenciosa. Algunos gatitos, cuando es la primera vez que se enfrentan a este problema, maúllan una especie de pequeño quejido porque no entienden lo que está pasando. ¡Apuesto a que esto te ha pasado a ti también y te has llevado un buen susto!

    El aspecto del material expulsado del estómago (que hay que reconocer que no es agradable a la vista pero que es importante comprobar) tiene una consistencia peculiar porque los alimentos ya han sido parcialmente digeridos. Básicamente, todo lo que el gato ha comido será expulsado con una apariencia diferente. Si los vómitos del gato son crónicos (se repiten a lo largo del tiempo) pero el felino sigue teniendo buena salud -tiene apetito, juega, ronronea- no debemos alarmarnos.

    La regurgitación del gato es bastante diferente: el término regurgitación se refiere a la emisión por la boca de líquido esofágico como moco o alimento ingerido pero que no llega al estómago o que se refluye inmediatamente del estómago antes de haber sido sometido a la acción del jugo gástrico. A diferencia de los vómitos, la regurgitación no va acompañada de náuseas y no implica fuertes contracciones abdominales.

    Esto es muy importante porque significa que nos enfrentamos a un síntoma de patología esofágica. Lea más adelante cuando sea apropiado escuchar a un veterinario.

    Tal vez no sabías que... La regurgitación, junto con el vómito, es un fenómeno muy frecuente en algunos animales, como las serpientes, los pájaros e incluso algunos carnívoros. También en este caso las causas pueden ser las más variadas, muy a menudo el estrés o una mala dieta.

    Vómitos de gato, las causas

    La causa más común de los vómitos de los gatos es la ingestión de pelos. Nuestro gato limpia continuamente su pelaje con la lengua, que tiene una estructura especial parecida a un peine para recoger el exceso de pelo. Durante esta operación, puede suceder que el animal ingiera bolas de pelo que bloqueen su digestión. Esta situación se produce principalmente durante los períodos en los que la muda de su gato cambia.

    ¿Cuando debemos preocuparnos?

    Vómitos persistentes

    Si el gato vomita, y continúa haciéndolo, expulsando un líquido espumoso claro, es posible que haya ingerido mala comida, hierba, bolas de pelo, otros cuerpos indigeribles o podría ser un indicio de algunas enfermedades como la enteritis infecciosa, que irrita el revestimiento del estómago del gato.

    Presencia de sangre en el vómito

    La presencia de sangre de color rojo en el vómito del gato indica una hemorragia activa desde un punto situado entre la cavidad oral del gato y la parte superior del intestino delgado. En la mayoría de los casos la causa es la presencia de un cuerpo extraño. Si el material expulsado se parece a los posos de café, se trata de sangre "vieja" parcialmente digerida. También en este caso, es posible la presencia de sangrado en un punto situado entre la boca y la parte superior del intestino delgado del animal.

    La presencia de sangre en el vómito es un signo de una condición seria que debe ser evaluada inmediatamente por su veterinario.

    Vómitos fecales

    Si su gato está vomitando un material de aspecto y olor similares a las heces, es probable que sufra de obstrucción intestinal o peritonitis. Otra causa de los vómitos fecales es el traumatismo abdominal abrupto o penetrante del gato. Una vez más, es esencial buscar atención veterinaria inmediata para tratar la afección lo antes posible.

    Vómitos de proyectil

    Este tipo de vómito se caracteriza por un vómito severo en el que el contenido del estómago es expulsado repentinamente, a menudo a una distancia considerable. Esto indica una obstrucción total del tracto gastrointestinal superior. Cuerpos extraños, bolas de pelo, tumores y estenosis (estrechamiento) son posibles causas. Las enfermedades cerebrales que causan un aumento de la presión intracraneal también pueden producir vómitos "proyectiles". Incluyen tumores cerebrales, encefalitis y coágulos de sangre.

    Cómo actuar ante los vómitos de nuestro gato

    Recuerde que la información que está leyendo en el blog de lasrazasdegatos es de naturaleza general y no puede ser tomada para determinar un tratamiento veterinario. En general, recomendamos que consulte a un veterinario que pueda investigar con precisión los síntomas y las causas de su gato y proponer un tratamiento específico, especialmente en los casos más urgentes que se han visto anteriormente. Sin embargo, estos son sólo algunos consejos sobre qué hacer si su gato vomita.

    Intente cambiar la dieta de su gato. Puedes elegir un alimento más digerible, por ejemplo a base de pollo o pavo, o un alimento monoproteico, para comprobar si hay intolerancias o alergias alimentarias. Aquí puedes encontrar algunos ejemplos.

    En primer lugar, obligue a su gato a comer más despacio. Intenta alimentarlo tú mismo, esperando unos segundos entre un bocado y el siguiente. Mucha gente nos ha dicho que su gato devora su tazón como si no hubiera un mañana. ¿Por qué hacen esto? A menudo sucede que en los gatitos que llegan de la calle, tienen miedo de que uno de sus compañeros les quite el almuerzo a la fuerza (clásica competencia por la comida). Para hacer esto más agradable, pruebe los juegos de inteligencia. Insertas las croquetas en un soporte semicerrado, obligando al gato a luchar para conseguir abrirlo.

    Intenta levantar el tazón en una superficie elevada. Ten cuidado de no construir castillos de tazones precarios, te arriesgas a ensuciar la alfombra o las paredes de la casa con la comida! Hay soportes especiales disponibles comercialmente para el agua y los tazones de comida a la altura de los felinos. La posición de la cabeza hacia abajo durante la alimentación podría inducir dificultades en el descenso de los alimentos por el esófago y la superficie elevada puede facilitar la deglución.

    Aleja todos los objetos y plantas que puedan atraer a tu gato a la casa. Tengan especial cuidado con las cintas, cordeles y cables para cerrar las bolsas de basura. Recuerda que cualquier cosa que se parezca vagamente a la cola de un ratón es muy atractiva para tu gato 🙂 .

    Petmagazine.co.uk ha creado una útil infografía sobre plantas que pueden ser tóxicas para nuestros amigos peludos y pueden causar el vómito de los gatos, entre otras cosas:

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